Hay campos que te impresionan por su espectacularidad y otros que consiguen enamorarte por su personalidad. La Real Sociedad de Golf de Neguri pertenece, sin duda, a este segundo grupo.

La primera vuelta resulta bastante amable, con calles anchas que invitan a jugar con confianza y unas preciosas vistas al mar presentes en prácticamente todo el recorrido.

Sin embargo, la segunda vuelta cambia por completo. El campo se vuelve mucho más exigente, con hoyos más técnicos, árboles que entran en juego y la necesidad de pensar muy bien cada golpe. Esa combinación entre una primera parte más abierta y una segunda mucho más estratégica hace que la experiencia sea muy entretenida y nunca monótona.

Un campo con mucha personalidad, perfectamente cuidado y con un entorno espectacular que merece la pena descubrir.
Sin ninguna duda, volveré. Es de esos campos que, cuando terminas la vuelta, ya estás pensando en cuándo podrás jugarlo otra vez 😍
Recomendación 10/10

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